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VIAJES
Expedicion a la Puna Catamarqueña II
La puna te sorprende cada vez….
y en cada viaje…

Los lugares son los mismos y sin embargo pareciera que fueran distintos, como si cambiaran cada año.
El motivo esta vez era precisamente tomar todo con nuestros lentes y hacer que nuestras cámaras amortizaran sus valores en paisajes bellos e increíbles.
No seria esta una travesía de esas en las que andamos apuradísimos para cumplir una cantidad x de objetivos. Todo lo contrario… la apuesta era viajar despacio. ver, disfrutar, sentir y dejar todo como prueba fotográfica.
Seriamos de la partida 3 camionetas 4x4.
Nuestro recorrido estaba planeado de antemano, pero hubo que hacer varios cambios sobre la marcha, porque la naturaleza marca sus propios caminos.
Así fue que no pudimos entrar al Piedra Pómez por Fiambala como era nuestra idea, porque una tormenta destruyo parte de la bajada al río y a pesar de que las maquinas estaban trabajando a full, el camino era intransitable y tuvimos que cambiar sobre la marcha.
Igualmente disfrutamos de un exquisito asado que nos preparo Javier en las Termas y algunos nos animamos a pesar de la hora nocturna a meternos y disfrutar de ese paisaje maravilloso e increíble.

Nos encontramos en Fiambala con amigos que iban para el mismo lado pero por diferentes caminos así que comenzamos a ver que no estaríamos solos por estos lugares tan lejanos.
Quedamos en modularnos por los equipos de radio en la zona ya que estaríamos relativamente
cerca unos de otros.
A la mañana pudimos recorrer parte de Fiambala y descubrir sus calles,
los secaderos de uvas y sus casas de adobe.

Partimos temprano para Belén y ya comenzamos a comprobar que este viaje
haciendo fotos tendría tiempos totalmente diferentes.
Tuvimos la oportunidad no planeada de visitar la estación de trenes abandonada de Copacabana.

La modificación del recorrido solo nos atraso 2 hs y el plan B comenzaba a funcionar como estaba previsto.
No le erramos mucho con los cálculos a pesar que aprovechamos todo lo que se cruzaba
en el camino para fotografiar.
Llegamos a El Peñón a las 19 hs y seguimos camino para entrar al Piedra Pómez mientras se ponia el sol.
La entrada nocturna fue toda una aventura en si misma condimentada
por los safaristas y su ansiedad de llegar.
La naturaleza nos recibía con sus brazos abiertos en una noche clara y con un clima
bastante benigno por la epoca,con apenas una brisa suave.
Las formas se dibujaban bajo el resplandor de la luna llena maravillando nuestras retinas y nuestras almas.
Poca gente tuvo la oportunidad de disfrutar tanta belleza,
combinando el cielo azul profundo poblado por miles de estrellas, la luna llena y un campamento de lujo.

El comentario en la exquisita cena que preparo Victoria fue sin dudas
el cielo inmensamente estrellado, con una visión increíble de la Vía Láctea.
La noche fue benigna, con una temperatura que llego a marcar los –5 grados.

El amanecer nos encontró a todos levantados y dispuestos.
Desayunados y con las cámaras listas para retratar esos momentos mágicos de la puna.
El resto,fue compartir un calido café mientras levantábamos las cosas para seguir nuestro recorrido.
Recorrimos en Campo de Piedra Pómez con bastante tiempo y lo disfrutamos
como otras veces no habíamos podido hacerlo.

Volvimos a modular por los VHF con amigos que andaban cerca nuestro.
Salimos rodeando al Volcán Carachi Pampa, con todo su esplendor
y nos dirigimos hacia Antofagasta de la Sierra.
La gente de Antofagasta si es la misma. Y esto también es parte de la historia.
Las chicas de la hostería, que me muestran el mural que hicieron con fotos mías
y que colgaron en la amplia recepción de la Hostería…
las chicas de la telefónica, que siempre te dan un buen turno para poder llamar
a casa y avisar que estamos bien.
Adolfo que siempre nos recibe con los brazos abiertos y nos soluciona todos los inconvenientes,
ya sean mecánicos , eléctricos o gastronomicos.
Nos encontramos con Pablo… el medico que le cosió la mano a Eduardo en una oportunidad
y a el le entregamos la caja de medicamentos que nos dono gentilmente Osvaldo García. (Gracias Osvaldo)
En Antofagasta disfrutamos muchas cosas que el tiempo de otros viajes no nos dejaba hacer.
Pudimos salir a recorrer el pueblo, con un buen rato de la tarde libre y fotografiar las calles,
las casas típicas, la capilla y todo lo que aparecia frente a nuestros lentes.

Fue una noche tranquila, nos fuimos a dormir temprano para reponer energías.
El día siguiente nos encontró saliendo para Antofalla.
Un recorrido que nos llevaría desde los 3.000 msnm de Antofagasta
hasta los 4.400 donde tendríamos un mirador increíble con una vista única
al Salar de Antofalla y a los grandes volcanes de la cordillera.
Hicimos una parada en Los Nacimientos donde charlamos con su gente,
fotografiamos sus formas y visitamos su capilla que fue gentilmente abierta a nuestro requerimiento.

Vega Los Colorados…. un caracol inmenso y una vista que desborda….
Todo el Salar de Antofalla y allá a lo lejos un oasis… el pueblito de Antofalla,
rodeado de verdes en una clara muestra de la vida misma.

Manuel Ramos nos esperaba con un cordero a las brasas espectacular
y luego nos llevo a recorrer el pueblo, mostrándonos cada rincón y cada secreto.

Nos despedimos de Manuel y seguimos nuestro recorrido.
Bordeando el Salar por su margen oeste hacia el sur fuimos descubriendo mas y mas paisajes
pincelados entre ocres y verdes… entre rojos y marrones… y fuimos todos testigos,
al ver que esos paisajes existen y que no son, luego, fotografías retocadas como suelen decir algunos.
Avistamos al Peinado allá a lo lejos, donde termina el Salar de Antofalla
que se erguía majestuoso dominando todo el paisaje.

Un desvío nos lleva hacia el oeste y tras cruzar un caracol con
bastantes piedras sueltas, tenemos ante nuestra vista a Botijuela.
Un lugar que hay que verlo para creer que existe de verdad…
Tuvimos que atravesar una vega con mucha agua y allí fue cuando nuestras
4x4 se lucieron mostrando toda su potencia.
La trepada final fue otro desafío al que no le dimos la espalda.
Y una vez arriba,no se puede creer tanto espectáculo para nosotros solos.
Botijuela es un paraje donde se encuentra un Geiser al que se puede trepar y observar hacia adentro.
Si bien no emana vapores ni agua,hay a su pie una pileta termal con agua surgente a mas de 40 grados.
Una terraza natural con un pileta de agua caliente a casi 4.500 msnm con un paisaje
detrás que es realmente inexplicable, allí vive una sola persona.
Las fotografías fueron muchas pero no faltaron las de rigor posando al lado de la pileta termal.

Solo nos quedaba por visitar un lugar nuevo que no conocíamos y del que nos
había hablado nuestro Guía Adolfo Fabián.
Los Ojos del campo son 3 lagunas pequeñas en medio del Salar de Antofalla que tienen
la particularidad de estar casi tocándose entre si y tener las 3, diferentes colores.
Una con agua de color azul, otra de color negro y otra de color naranja

El regreso nos encontró en silencio… como dejando que esas imágenes
se grabaran profundamente adentro nuestro.
Encima el creador nos regalo unos instantes de cielos rojos impresionantes donde terminamos
de gastar la poca película del día que nos quedaba.
Volvimos a cruzar el salar, pero esta vez al atardecer y de regreso a nuestra base en Antofagasta.

Esa noche, cenamos en lo de Doña Elisa una sopa bien caliente, unos fideos en guiso con carne de llama exquisitos, un budín de pan de no creer y un buen te de pupusa para dormir tranquilos.
Al otro día nuestro destino principal eran las Ruinas de Incahuasi y si nos quedaba tiempo, hacer un acercamiento al avión A4B de la fuerza aérea caído en el Salar del Tolillar.
Descubrir las ruinas con tanto tiempo para aprovechar fue magnifico,
porque hay mucho para asombrarse y aprender en ese lugar.
Las maquinas fotográficas estaban a full, incluso nos quedo tiempo para escuchar
las cosas que nos contaba Adolfo, para aprender a buscar piedras con restos fósiles y
hasta para descubrir pequeños pedazos de vasijas y otros objetos antiguos.
Pudimos entrar al socavón de día y explorar todas las ruinas sin ningún apuro…
un lujo realmente…

Nos quedo tiempo de sobra y nos animamos hasta el avion,pasando por el mirador desde
donde se puede ver el paisaje que admiro el piloto al decidir hacer su ultimo aterrizaje allí.
El camino de acceso parecía en esta época un campo minado de agujeros hechos por los Tucu tucu….
La entrada al Salar no estaba tan buena y tuvimos que tener muchísimo cuidado
de no llevarnos una sorpresa, el terreno estaba muy blando y con agua.
El barreal seco que habíamos usado para hacernos una fotografía todos juntos
el año pasado estaba lleno de agua.
El avión esta como siempre, o al menos como la ultima vez que estuvimos allí.
No parecía que hubiera llegado nadie desde la vez que estuvimos
el año pasado… las huellas casi no se veían.
Que suerte ver que estas cosas solo sufren el deterioro del tiempo y no las maldades de las manos humanas.

De regreso en Antofagasta, nos esperaban unas milanesas de llama a la
napolitana con papas fritas…. Espectacular !!!
El ultimo día tuvimos al Volcán Galán como objetivo.
Este misterioso Volcán que desparramo tanta destrucción a su alrededor,
dejando lo que dicen es el cráter mas grande del mundo con casi 45 Km. de diámetro.
La idea fue cruzarlo de norte a sur por varios motivos, casi todos fotográficos
y la verdad es que la pegamos con los cálculos.
Nos encontramos con nuestro amigo Adriano que estaba custodiando el Rió de pescadores furtivos
y que se sorprendió al vernos tanto como nosotros….
Adriano es como toda la gente de la zona… grandes personas que cuidan lo natural
y nos enseñan con cada charla un poco mas.
El Galán es algo especial… Se siente algo especial al invadirlo con las camionetas….
Uno se siente una hormiguita allí arriba entre tanta inmensidad…
Con cientos de vicuñas corriendo a nuestro alrededor… y cruzandose delante de nuestras camionetas…
No alcanzaron los rollos….y menos mal que lleve la compu porque las memorias digitales
quedaron cortas ante tanta belleza.
Recorrer el cráter de un volcán tan inmenso es muy conmovedor…
uno no puede creer que eso sea un crater, tan enorme, tan hermoso.

La idea era llegar al centro del cráter y a la laguna de Diamante al atardecer,
ya que tendríamos el sol de costado y las condiciones serian realmente optimas.
Imagínense la sorpresa al avistar de lejos la laguna llena de Flamencos Rosados….
Mas no se podía pedir…

La salida del cráter fue dificultosa… Una trepada al labio sur bastante empinada
y con muchas piedras sueltas, lo que hizo trabajar de nuevo a las camionetas y cumplir otra
vez con su cometido de llevarnos allí donde nadie llega con un vehículo común.
Uno a uno fuimos saliendo del cráter y emprendimos el regreso.
La bajada nocturna hacia El Peñón fue tranquila y sin novedades.

Al llegar a Antofagasta nos esperaba una ultima cena que había arreglado Adolfo.
Unas Truchas de la puna espectaculares, recien pescadas para nosotros.
La salida de Antofagasta al dia siguiente fue tranquila…
Disfrutamos de toda la Pampa del Volcán Carachi y poco a poco nuestras cámaras iban terminando su labor.
En Laguna Blanca había algunos Flamencos Rosados pero ya lo de Diamante había sido el sumun.
Visitamos el museo de Laguna Blanca que esta muy bien armado sobre todo en forma educativa ya que es una zona importantísima de protección de la Vicuña y además es reserva ecológica.
En verdad el pueblito de Laguna Blanca es precioso.
La quebrada de Randolfo nos sorprendió con unas nubes muy bajas y amenazadoras que nos sacaron visibilidad…, pero despacito y con cuidado logramos llegar a Belén sin apuros ni sobresaltos.

De allí a nuestra ultima parada faltaban 200 Km.….
El mal tiempo y las nubes bajas en el regreso nos cambio el promedio y tuvimos la suerte
que pudimos llamar por teléfono al hotel para que demoraran la comida.
El asadito de cierre estuvo bárbaro y hasta pudimos disfrutar de un cantante Riojano que
nos regalo varias canciones típicas amenizando la cena.
Hubo regalitos varios y entrega de diplomas a todos los participantes.

Después quedan los detalles… esas cosas que van sucediendo día a día y que hacen
que el safari/travesia tenga sus condimentos especiales.
Pero esas son cosas que guardamos con la gente que participo de este
Safari-Aventura a la Puna Catamarqueña.

Quiero agradecer a Oscar Roldan otra vez mas por ser tan excelente compañero de viaje,
a Victoria que nos mantuvo con la pancita contenta y demostró ser una excelente compañera y anfitriona.
A Gastón que brindo su colaboración.
Una felicitación especial para todos los integrantes del Safari por su espíritu de colaboración,
su buena onda y su predisposición.
Gracias Jean, Patricia, Ale, Nancy, Alejandro y Graciela.
Esperamos contarlos entre nosotros para otro próximo Safari.
Agradecer a Eduardo Cinicola, otro amante de la puna, que gentilmente nos brinda consejos, secretos y que trabaja a diario arduamente para que tengamos nuestros Gps bien actualizados.
Agradecer mucho a Javier que nos espero hasta tarde en Las Termas de Fiambala
con el asado a punto y riquísimo.
Un agradecimiento especial a Adolfo Fabián que como siempre nos dio una mano enorme con toda la organización y los detalles y que se hizo cargo de todas las cosas que llevamos para donar.
A Pablo, el Doc que se hizo cargo de los medicamentos donados.
A Pirucha (hincha de Racing Club ella y su familia) de Barranca Larga que nos presto
gentilmente una pava por 7 días porque olvidamos la nuestra y que devolvimos como corresponde.
A Julieta y a Alicia de Turismo de Catamarca que hicieron posible las reservas
en esta época tan critica y tan llena de gente.
A las chicas de la Hostería Municipal y a las de la telefónica.
Y a toda la maravillosa gente de esta zona hermosa de Catamarca donde siempre somos muy bien recibidos. Hasta la próxima….

HORACIO BALDI
ARGENTINA FOTOGRAFICA 4X4

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