Cuando arranqué allá por el 2004 con esto de mezclar la Fotografía con el 4x4 para alcanzar objetivos mas lejanos y llevar a la gente un poco mas allá de donde siempre iban, veía como grandes ejemplos a seguir a 3 personas.
Federico Kirbus, gran conocedor de nuestro país y ejemplo de persona, con quien ya había viajado varias veces con la Revista KM 0 de Scania hace algunos años.
Eduardo Cinicola que es la persona que más sabe a mi entender de esto de disfrutar viajando y sobre todo por sus amplios conocimientos de la naturaleza, los lugares y por ser un gran maestro, nada egoísta y que no se guarda nada.
Y el Colo que es el que marca continuamente el camino a seguir. Cada uno de ellos con lo suyo, marcaron en mí los objetivos a cumplir.
Hoy estamos regresando de nuestro primer Safari Internacional. Humildemente nos hemos animado a cruzar más allá de los límites de nuestra querida Argentina para visitar algunos objetivos en Bolivia y en Chile.
Y en esta aventura contamos con la exclusiva colaboración de Norberto Pedrezzetti, un amigo que sumo a la organizacion toda su experiencia para el éxito del Safari.

El grupo se armo en seguida, con casi todos amigos que ya habían viajado conmigo a otros destinos y que esperaban este acontecimiento.
Se sumaron también algunos nuevos amigos que se integraron a la perfección al grupo.
Salimos 4 camionetas desde Buenos Aires y nos juntamos con una mas en la Circunvalación de Rosario y de allí terminamos nuestro primer enlace en un hotel de Rafaela donde se hicieron las primeras presentaciones en la Cena de Bienvenida.

   

   

El segundo enlace nos encontraría en San Salvador de Jujuy con la camioneta que completaba el grupo y con otra Safarista que venia desde Formosa.
La cena fue como siempre en “Manos Jujeñas” donde siempre nos atienden de la mejor manera y nos dan las cosas mas ricas y mejor preparadas del norte.

   

El domingo comenzó el Safari y la idea era ir tranquilos y despacio para que el grupo se fuera amoldando, además de servir como una adaptación al cambio de altitud que íbamos a tener en estos próximos días.
TILCARA fue nuestra primera parada en donde se puede mezclar la Fotografía, el turismo y las compras de recuerdos norteños.
Aprovechamos nuestra parada para recorrer diferentes lugares y nos juntamos para almorzar en “Los Puestos” uno de los mejores resto de Tilcara.

   

El Pucara de Tilcara fue nuestra siguiente parada y el primer trekking para adaptar al grupo a la altura que vendría en los siguientes días. Construcciones antiguas de piedra en altura y magníficos paisajes con vistas a 360 grados.

   

Luego nuestro camino seguía hasta la Iglesia de Uquia y sus cuadros cuzqueños de Ángeles Arcabuceros y luego la ciudad de Humahuaca.

   

   

   

Llegamos a La Quiaca donde repusimos combustible y agregamos por primera vez el anticongelante en los tanques para contrarrestar las bajas temperaturas que vendrían a partir de esa noche.
La cena en el Hostal de Yavi fue amena y la charla giro principalmente sobre lo vivido hasta el momento y sobre los papeles que deberíamos presentar al día siguiente en la aduana para ingresar a Bolivia.

   

Los tramites de salida de Argentina y de ingreso a Bolivia para las 6 camionetas y las 21 personas nos llevaron unas 3 horas.
Mientras los conductores hacíamos todos los trámites las chicas se fueron a pasear por Villazon y se empacharon de caminata, fotos y compras.
Al fin entramos y estacionamos las camionetas en la plaza principal, poniendo el horario tope para el reencuentro y la salida... nos quedaban aun varios kilómetros complicados para llegar a nuestro destino diario.

  

Villazon es un lugar particular, un pueblo de frontera típicamente comercial en donde podemos encontrar variedad de cosas que llegan de diferentes lugares.
Herramientas chinas, ropa de blanco brasilera, relojes paraguayos, zapatillas Nike Bolivianas y montones de juguetes de diferentes nacionalidades... Algunas cosas son potables y convenientes, pero hay que saber comprar para no equivocarse...
Susana que es de Formosa sabe de esto y aclaro a todo el grupo: “Solo 2 cosas no tienen arreglo en esta vida: la muerte y los relojes paraguayos” y nos quedo clarísimo a todos.

   

   

Al salir de Villazon nos entregamos al “serrucho o calamina” de los caminos bolivianos y a los puestos de peaje que son llamativos.
Hay que bajarse del vehículo y acercarse a la casilla de la Policía de caminos boliviana y abonar allí el pase para que nos abran la barrera o bajen la soga y nos permitan seguir adelante.
El trato es sumamente amable y los bolivianos son muy respetuosos con nosotros.

Entramos al Pueblo de Suipacha, donde se libro la famosa batalla... un minúsculo pueblito de pocas casas, con una unidad educativa (escuela) y una Iglesia bastante importante en mal estado y cerrada al público.

   

Formaciones de todo tipo en la montaña fueron acompañándonos durante el camino y llegamos a estar bastante altos como para divisar un horizonte totalmente diferente al habitual.

Tupiza, es una ciudad diferente a los pequeños poblados de adobe que veníamos viendo en todo el camino.
Tráfico y gran cantidad de vehículos 4x4 de todas las marcas, colectivos extraños para nosotros y mucho movimiento de gente a pesar de ser domingo.
Más calamina y la velocidad es mínima para evitar que se desarmen las camionetas.

   

Atocha es un pueblo increíble...con sus casas de adobe colgadas de la ladera de la montaña y el río como único acceso al pueblo y al camino que sigue hacia el norte.
Es imposible no detenerse a mirar ese cuadro sacado de alguna pintura europea y las cámaras funcionan a full, mientras la gente se queda asombrada.
Frente al pueblo hay una mina a cielo abierto, totalmente alambrada que se esconde de las miradas ajenas.

   

Atravesamos el río y subimos al pueblo para bordearlo y seguir adelante en nuestra ruta.
Y al caer la nochecita ya estábamos en Uyuni, agradeciendo que hubiera combustible y que no debiéramos trasvasar los tanques adicionales que llevábamos.
De allí a encontrar la entrada y llegar al Hotel Luna Salada solo fue un trámite menor.

Nos recibió Wilson con toda su amabilidad y no hubo ningún tipo de problemas.
El hotel asombra a todos los que, por primera vez, pisan la sal de sus pasillos y habitaciones.
Las diferentes salas de estar con vidrios y vista al salar más grande del mundo te impactan y dan ganas de seguir caminando y recorriendo el hotel para conocerlo todo.
La cena en el comedor del hotel estuvo magnifica y fue el premio a tanto camino destruido.
Aprovechamos en la misma para cantarle el feliz cumpleaños de Martín, quién vino de copiloto en el Defender para cubrir cualquier contingencia del algún chofer.
Un lujo cumplir años en ese increíble lugar.

   

   

Amanecer en este lugar es algo diferente... a medida que va saliendo el sol, se va iluminando el piso blanco del salar y se forma una línea brillante que parece avanzar hacia nosotros.
Uno se queda maravillado ante tanta inmensidad y agradece a Dios la posibilidad de poder disfrutar de este paisaje único.
Luego del desayuno, partimos a vivir la experiencia de pisar el salar más grande del mundo.
No es común que tengas 12.000 Km. cuadrados de sal a tu alrededor y se siente.
Las rayas negras del caucho de las ruedas de los vehículos que circulan habitualmente por el Salar de Uyuni te sirven de guía hacia los 4 puntos cardinales donde se divisan formaciones montañosas de baja altura.
Estamos altos pero no se nota y todos queremos disfrutar de esta experiencia especial.

La típica visita al hotel de sal mas viejo y andar “para cualquier lado” sintiendo el crujir de la sal bajo nuestros neumáticos.
Bajarse en cualquier lado y pisar ese lugar es realmente mágico y todos coincidimos en esa sensación que se siente a flor de piel.
No alcanzan las memorias en las cámaras. Finalmente decidimos seguir camino hacia la Isla de Pescado o Incahuasi donde podríamos disfrutar de nuestra vianda.

   

La Isla de Pescado o Incahuasi es una extraña formación rocosa que emerge en el medio del Salar de manera casi misteriosa.
Es realmente asombroso encontrar allí una gran cantidad de vehículos 4x4, y turistas de todo el mundo.
Ingleses, alemanes, japoneses y franceses entre otros, mezclados con nosotros y con algunos bolivianos y chilenos.
Las típicas Toyotas Land Cruiser del 70 y 80 están estacionadas en formación, cargadas en el techo con mesa y garrafas y las cocineras que le preparan la comida a los extranjeros que contratan sus servicios para recorrer el salar.

Poblada de cactus gigantes que alcanzan hasta más de 1.000 años de antigüedad y rocas recubiertas de corales, prueba de que todo ese lugar fue parte de un mar que emergió en la formación de la Cordillera de los Andes.
Es dura la subida a la cima hasta “La Plaza 1 de Agosto” en la isla, pero es un excelente entrenamiento en altura y aunque parece mucho se hace despacio y con tranquilidad.
El ejemplo de la jornada fue Mirta quien se hizo de una caña a modo de bastón de apoyo y llego hasta la cima para estar en la foto del grupo.
Es dura la subida... pero te premia con una vista excelente a todo el Salar de Uyuni. Una maravilla blanca para el lugar donde mires.
Luego la bajada y el almuerzo excelente que nos preparo Wilson para disfrutar de la ocasión al aire libre.
Se hace difícil ser el vocero del aviso de la partida de ese lugar mágico, pero el camino continua y hay que seguir adelante, así que allá vamos en la búsqueda de la plataforma que nos saque del salar hacia la ruta planeada.

   

   

El Volcán Tunupa de frente nos observa silencioso y será a partir de ahora nuestro guía en lo que queda del camino. Deberemos rodearlo entero y dejarlo atrás para tomar el camino correcto a la ciudad de Oruro.

El Lago Poopo se trago la ruta que nos llevaría al asfalto de Challapata así que hubo que decidir por un camino alternativo, los GPS trabajaron a full.
El camino estaba siendo reparado y había muchísimos desvíos que nos llevaban y traían de nuevo al mismo lugar... en eso aparece una camioneta 4x4 y la paro para preguntarle.
El hombre muy amable me dice que lo siga, así que allá vamos, detrás de un improvisado guía que empieza a dar vueltas tan mareado como nosotros.
Una camioneta de la empresa constructora de caminos nos divisa y supone perdidos y se acerca a darnos una mano y nos indica el camino correcto a seguir.
Así que dejamos al amigo boliviano y emprendemos el camino a Oruro.
Llegamos de noche y tras alojarnos nos entregamos a una cena muy esperada por todos.

Luego del desayuno, nos preparamos a partir.
Debíamos conseguir combustible y no había en ningún lado.
Dejamos a Juanqui en una gomería haciendo un arreglo necesario y los demás se fueron con Norberto a buscar combustible.
Yo en cambio, aproveche mis 2 tanques y tranquilo me busque un taxista que me guiara hasta la otra punta de la ciudad, al “warnes” boliviano de Oruro.
El contacto seguía por radio en una ciudad que esta metida en un agujero, rodeada de montañas.
Hice un paseo enorme por la ciudad y quedamos impresionados por las combis hechas colectivos donde la gente va apilada a sus trabajos.... todos tocan bocina, por cualquier cosa y mucha gente se cruza caminando o en bicicleta y hay que andar con cuidado.
Me la pase tocándole bocina a todos y nos reímos mucho arriba de la camioneta. Volvimos a reunirnos todos para salir de la ciudad y emprendimos el camino correcto hacia el cruce de frontera con Chile.

   

Una zona de cordillera con paisajes realmente hermosos y el Lago Coipaisa que domina casi todo el trayecto que tenemos planeado hacer hasta la frontera en Colchane.
En la ruta hacia el Paso fronterizo, una Iglesia muy antigua, abandonada a su suerte, en estado bastante calamitoso rodeada de ranchos de adobe destruidos nos impacto y hacia allí dirigimos los vehículos. Realmente nos asombraba el tamaño de la misma, su construcción en piedra y por unas personas que estaban arreglando uno de estos ranchos nos enteramos que en unos días más, celebrarían allí un homenaje a la Pachamama.Encontramos restos de sangre en uno de los altares que hay afuera de la Iglesia y pudimos entrar por un hueco en una pared y fotografiar su interior, que lamentablemente estaba también muy deteriorado.

   

El paso fue menos complicado que la entrada a Bolivia, sin embargo aquí nos hicieron bajar todos los bolsos y revisaron meticulosamente las camionetas.
Había bastante viento y hacia mucho frío, pero esto no impidió que la policía Chilena nos revisara todo.
Fue el comentario del resto del camino, la incomodidad del lugar donde se hace aduana. A la intemperie, en una zona de cordillera debería ser una aduana mas preparada, no solo para los viajeros que allí deben detenerse sino también para la gente que allí trabaja todos los días.
Para septiembre habilitarían las nuevas instalaciones del complejo fronterizo...

Casi nos queda detenido Jorge por una discusión en la que querian sacarle el combustible extra que llevaba arriba del techo.
Una viveza de los tipos que vieron la oportunidad de quedarse gratis con el preciado combustible... Asi que Norberto tuvo que chapear un poco y los milicos se pusieron firmes y se dejaron de joder.
El dialogo por radio se cortó de golpe... nos metimos en medio de una nube y la visibilidad bajo de golpe a casi nada... debimos bajar la velocidad y tomar todas las precauciones posibles.
De golpe salimos de la nube y dejamos la ladera de la montaña atrás y apareció el Océano Pacifico y las luces de la ciudad de Iquique.
La vista es realmente increíble, una ciudad alargada e iluminada maravillosamente. Enmarcada entre el océano y la montaña, es una visión que nos deja sin habla.

El hotel esta a una cuadra del mar y tiene una vista hermosa de toda la ciudad.
Dejamos las cosas y subimos al restorán del hotel a cenar.
Luego era imposible no ir a tocar las aguas del Océano Pacifico, así que caminamos un poco hasta la playa y nos dimos el gusto, incluso algunos se fueron al casino a dar una vueltita y dicen que les fue bien...
Amaneció medio nubladito y a pesar de que nos podíamos levantar tarde, casi todos lo hicimos mas temprano para aprovechar el día.
El desayuno fue tarde y tras cargar las camionetas, nos dividimos en grupos pequeños para ir en taxis al Mall donde nos esperaba un paseo de compras.
Cada uno se perdió en lo suyo, y hubo compras de toda índole, desde una cámara Nikon para Cristina que se dio el gusto, hasta una Wii para el nieto de Juan y Mirta.
Todos conseguimos cosas de nuestro agrado a un excelente precio y aprovechamos para conseguir los regalos del regreso.

   

   

Salimos para Calama por el camino de la costa y es sorprendente como cambian los paisajes a pesar de ser todos con el mismo mar.
Hicimos varias bajadas a la costa, hasta la misma orilla del océano, maravillándonos con las rocas pintadas del guano de las aves y con infinidad de caracoles y conchas marinas que se encuentran sobre la arena en playas casi vírgenes.

Venia todo bárbaro hasta la llegada al puesto de frontera de la Región que da salida de la zona franca de Iquique.
Allí nos enteramos que 4 de las 6 camionetas no tenían hecho correctamente el ingreso al país, así que debimos afrontar una nueva demora y aprovechamos para comer algo en un barcito a la vera de la ruta mientras los carabineros se encargaban de llamar a Colchane y regularizar los papeles.
El tipo era medio chistoso, agarro los papeles y mirándome fijo a la cara me dice:-“solo 2 camionetas pueden pasar.... el resto están detenidos “ .....dejo pasar unos segundos que bastaron para que yo quede pálido y sin quitarme los ojos me dice: -“es una broma... Para que les voy a contar todo lo que paso por mi mente en esos 4 o 5 segundos...
La cosa fue que llegamos al hotel un poco mas tarde de lo planeado y nos fuimos a dormir temprano, sabiendo que debíamos levantarnos muy temprano al día siguiente.

Todavía no había amanecido en Calama y ya estábamos cargando las camionetas nuevamente para salir hacia la cordillera y hacia los Campos Geotérmicos del Tatio.
Calama no parece ser peligrosa pero la gente del hotel nos recomendó que por ser un pueblo minero, hay que tener cuidado y mantenernos juntos, sin pararle a nadie que se nos cruzara en el camino.
Nos metimos de lleno en la cordillera y el cielo se iba aclarando en el horizonte dándonos unas vistas muy hermosas de todo el paisaje alrededor.
Llegamos a los Géiseres a la hora indicada...el cielo estaba claro pero aun no había amanecido y sin embargo ya había gran cantidad de gente que llegaba como nosotros a disfrutar de este increíble lugar.

Estamos adentro de la caldera del Volcán Tatio y parece increíble lo que estamos viviendo. Sale vapor de todos lados y en muchos agujeros del piso hay agua que hierve como si fuera una cacerola al fuego.
En otros agujeros se ve el humo y de repente se empieza a sentir un ruido que va creciendo en intensidad hasta que el agua aflora en forma de chorros altos....un espectáculo realmente hermoso de ver.
Caminamos por encima de ese enorme queso gruyere pensando en mil cosas y haciendo muchas fotografías a medida que iba amaneciendo en el horizonte y las montañas se iban tiñendo de amarillo y rojo. La temperatura ambiente era de -12º C, sin embargo no parábamos de caminar y tomar fotografías.
Nos enteramos que quizás no dure mucho tiempo la posibilidad de visitar semejante hermosura natural ya que el gobierno chileno está con proyectos de hacer del campo geotérmico una central energética.
Eso nos dejaría sin la posibilidad de disfrutar este maravilloso lugar en el futuro cercano.
Hicimos la foto de rigor de todas las camionetas y salimos del lugar luego de mas de 3 horas de relax en un paisaje verdaderamente único e increíble.

   

El camino a San Pedro de Atacama era en bajada y se aprecia el desierto en toda su magnitud desde la altura en la que estamos.
No íbamos a dejar de lado las hermosas Termas de Puritana que quedaban en el camino que habíamos trazado para el regreso.
Entramos y tras algunas dudas, todos se animaron a bajar con las camionetas hasta las mismas termas por un sendero bastante complicadito donde hubo que apelar a la tracción en baja para asegurarnos un buen arribo.
Las Termas impactan sobre todo por el entorno en el que se encuentran, en medio de un cañón enorme formado por rocas de gran altura y al que se entra por un camino serpenteante de montaña que mete un poco de miedo, pero al cual todos nos animamos.
Meterse en el agua era otra cosa...apenas son las 10 de la mañana y la temperatura a esa altura es muy baja, pero la tentación de zambullirse en el placer es más grande para algunos que se animan a disfrutarlo.
Allá fui haciendo punta con Mónica y me siguieron Juanqui con Susana y Néstor con Sara. Mientras los demás se quedaban por ahí disfrutando del solcito que empezaba a calentar la piel, nosotros nos dedicamos a disfrutar del relax en estas termas increíbles.

   

Como todo se termina, llego la hora de marcharse y nuestro camino seguía tal cual lo planeado... San Pedro de Atacama nos esperaba para brindarnos mas asombro aun.
Esta localidad chilena situada al sur del desierto de Atacama, atrae a miles de turistas de todo el mundo cada año. Sus calles de tierra y sus construcciones de adobe forman un conjunto natural extraño al que se suman una inmensa cantidad de barcitos, locales y restoranes de 3 tenedores con precios realmente altos y cocina de chef.
Se ven en sus calles mayoría de turistas europeos, en un target de entre 25 y 45 años.
Se contratan camionetas 4x4 para diferentes destinos que incluyen los Géiseres y el Salar de Uyuni entre los principales.
Se alquilan bicicletas mountain bike y hay infinidad de hosterías pequeñas pero muy bien puestas y con todos los servicios.
El Museo que promete ser mas que interesante estaba en reparaciones y cerrado así que quedara para la próxima visita.

   

Almorzamos en el mejor resto del lugar, muy paquete, con mesas de piedra y con un menú bastante amplio.
Platos cuadrados y grandes, 3 juegos de cubiertos, pan casero calentito y preparación de chef fue la sorpresa de una exquisita comida que nos demuestra que todo en el lugar esta preparado para turistas europeos de lo mas exigentes.

   

   

Nos quedaba todavía la larga e increíble subida del Paso de Jama, el cruce de la frontera de regreso a nuestro país y unos kilómetros mas hasta Susques y la Hostería Pastos Chicos de nuestro amigo Walter.
Fuimos a gastar el último tiempo disponible y a hacer la digestión en una caminata por las pequeñas y hermosas calles de San Pedro de Atacama, prometiéndonos volver a este increíble lugar y pasar una noche entera aquí.

   

El camino de Jama es realmente impactante. A pesar de que varias veces hemos andado por estos lugares, no dejan de asombrar las increíbles rectas en subida en donde el GPS marca los metros de subida por segundo.
Hay que tratar a los motores con cuidado, sobre todo que vienen de un recorrido amplio y largo y con los filtros de aire no en las mejores condiciones de uso.
Así que se escucha el consejo por las radios de ir en la velocidad mas tranquila, sin forzar el motor, y vigilando atentamente la aguja de la temperatura para no tener ninguna sorpresa.
Si se hacen las cosas correctamente, no hay porque tener problemas y así fue que llegamos a la aduana sin ningún tipo de inconvenientes.
Hacia frío allá arriba, pero fue un gusto encontrarnos regresando a nuestro querido país. Se vuelve a nuestras costumbres, se habla con gente a la que uno esta acostumbrado a tratar.
Los gendarmes y los empleados de aduana nos tratan de manera excelente y aprovecho para contar hacia donde vamos, donde nos vamos a alojar y el camino que pensamos seguir al día siguiente.
El baño es limpio y las chicas lo aprovechan... el tramite es normal y rápido.
No nos revisan nada y nos acordamos con nostalgia de los plasmas de Iquique a $ 1.500.-
La bajada hacia Susques es rápida y se notan las ganas de llegar y el hambre...
Llegamos y la calidez de Pastos Chicos se nota en seguida... afuera la temperatura ya bajo de los 0 grados y adentro estamos en remerita.

   

Volvemos a ver la tele, tenemos Wi-fi para usar nuestras compu y comunicarnos.
El agua esta caliente y la cena esta lista para las 22 hs.... un lujo.
Walter subió desde Jujuy para cenar con nosotros y es un placer tenerlo en la mesa.
Nos cuenta que todas las cosas que dejamos en Jujuy a la ida para donar en la escuela de Huancar ya están en la hostería a nuestra disposición para cargarlas y entregarlas mañana.
El nos hizo el favor de subirlas desde Jujuy hasta Susques en su camioneta. Aprovechamos el tiempo y la comodidad para bajar algunas fotos a las compus y enseguida se armaron grupitos... Unos veían las fotos de Nacho en una compu.... otros las de Moni en la otra, pero todos satisfechos de lo vivido hasta el momento...y aun nos quedaban 2 días enteros para disfrutar ya en el regreso.

Dormimos re bien y a la mañana el frío era intenso...hizo 12 grados bajo cero a la noche, pero no se notaron adentro de la Hostería Pastos Chicos.
Tomamos el desayuno y cargamos la vianda que nos prepararon los chicos, cargamos las camionetas con las cosas que nos dono la gente por intermedio de Patagonia 4x4 y salimos para Susques a cargar combustible ya que la estación de la Hostería no tenia luz en la trifásica y no podía cargarnos.
Una vueltita corta, carga de combustible y de regreso para tomar el nuevo trazado de la Ruta 40 norte entre Susques y el Viaducto la Polvorilla... uno de los tramos mas hermosos de la famosa ruta 40.
Apenas 30 Km. nos separan de Huancar, donde haremos nuestra primera parada.
El cementerio de Huancar es una parada habitual de este camino y si bien no se puede decir que es un lugar hermoso, si podemos decir que es realmente especial y al gusto fotográfico y turístico tiene atractivos que hacen valer la parada antes de entrar al pueblo.
Algo que le llama la atención a los nuevos en la puna son las flores de papel que adornan las diferentes tumbas y les explicamos que es una costumbre habitual aquí debido a la falta de flores naturales y a la escasa humedad del ambiente.
Tambien la fabrica de ladrillos de adobe en la entrada del pueblito.

   

Entramos a Huancar y es otra sensación conocida pero que te pone bien cada vez que la sentís.
Alicia Rengel, la directora de la Escuela primaria N 365 nos había pedido en semana santa si le podíamos llevar una computadora (no tienen ninguna) y una video casetera ya que disponían de muchas películas educativas pero la única video se había roto y no tenia arreglo.
Maria Toconas, la maestra de Educación Física nos pidió algunas pelotas de Voley y Fútbol.
También charlamos con Nelida Subia, Presencia Luzco y Gloria Viste, maestras todas que ejercen esa hermosa profesión en tierras tan lejanas y con climas tan rigurosos...
Todas ellas, desde sus puestos de trabajo, ganan cada peso de su sueldo, trabajando honestamente y dando enseñanza y cultura a los chicos de Huancar... Son un verdadero ejemplo a seguir en este país donde a veces se confunden algunas cosas importantes.
Así fue que puse un post en el foro de la página Web de Patagonia 4x4 (www.patagonia4x4.com.ar) pidiendo colaboración a la gente habitué del sitio.
El pedido era de una computadora usada en buen estado funcionando y de una video casetera en el mismo estado.
Algunas pelotas y algún instrumento musical para el conjunto que tiene la escuela y que escuchamos asombrados en semana santa con todo el grupo de ese Safari.
Tengo que mencionar que en escasas 3 horas había juntado 2 computadoras completas, 1 guitarra criolla nueva, 2 video caseteras funcionando, 1 órgano Yamaha, y varias pelotas de fútbol y voley...
Me fui a casa ese día pensando en la solidaridad del pueblo argentino y la desidia de los políticos de turno que tienen a su alcance muchos mas medios que nosotros y no hacen absolutamente nada.
Agradezco públicamente a Patagonia 4x4 por brindarme la posibilidad de ser trasmisor y ayudar a esta gente de la Escuela N 365 de Huancar, a Flavio Yarade y la gente de Desafio 4x4, a Mariano Neo, a Fido, a Carlos Veneronni, a Diego Heyman, a Daniel Cohen, a Martín Grivarello, a Andy 83, a Horacio Sorbo, a Seque y los chicos del club Musso 4x4 y a tantos otros que colaboraron y colaboran cada vez que se necesita algo para donaciones de este tipo.
No tuvimos la suerte de ver a los chicos en la escuela ni a la directora y sus maestras porque están de vacaciones de invierno hasta el mes de setiembre, pero dejamos todo a la gente de la cooperadora de la escuela y bajamos todo en la capilla.
Nuestro camino seguía y ahora con una nueva pasajera que venia de bautizar a su hijito Lucas en Susques y a quien dejaríamos en Puesto Sey, otro pueblo en nuestro camino.
Benjamín, Hilda y Agustina le hicieron lugar a la reciente mamá y al bebe de tan solo 12 días en la Toyota Hilux y de a poco en el camino nos fuimos enterando de todos los pormenores del nacimiento.

El Volcán Tuzgle se empieza a divisar de lejos y es fiel dominante de toda la zona y de todo el camino que recorreremos hoy hasta nuestro destino.
Dejamos a Lucas y su mama en Puesto Sey y el volcán nos marca el limite entre la provincia de Jujuy y Salta.
A medida que nos acercamos vamos viendo sus lenguas de lava nuevas (geológicamente hablando), aun sin vegetación en su superficie.
Llegamos hasta su margen derecha y es tentador intentar acercarse mas.
Estamos bien de tiempo así que surge la propuesta a la que todos dicen que si y nos metemos a campo través, entre las piedras para ver hasta donde podemos acercarnos al volcán y la lava. Primera de baja y soportando los movimientos en vaivén de las camionetas, llegamos hasta las mismas lenguas de lava al pie del volcán y nos lanzamos a fuera de las camionetas a caminar, a ver, a tocar y a sentir esa experiencia.
Las cámaras están a full una vez mas en el Safari.
Orientarse para volver al camino que ni se veía fue otra oportunidad mas para convencerlo a Juan que debía comprarse un GPS.

El camino sigue y cambia en cada curva asombrando a todos y lo que faltaba apareció de golpe... hielo en todo el camino hace que bajemos la velocidad y otra vez no me creen que el agua del río es dulce a pesar de que esta lleno de sal a su alrededor.... y es tibia a pesar del hielo.... y se bajan a comprobar.... y nos reímos todos...
Venimos conversando sobre el futuro de este hermoso camino y entendiendo que seria una pena que pongan asfalto allí rompiendo todo lo natural, pero la civilización avanza y los pequeños pueblos necesitan mejor comunicación... así que hay que aprovechar esto mientras dure y se mantenga tan asombrosamente natural como ahora.

   

El Viaducto aparece de repente sorprendiéndonos y el camino se hace huella y desaparece bajo el hielo...primera de baja nuevamente y despacio.
El Viaducto La Polvorilla es una verdadera obra de arte de la Ingeniería y ahora esta precioso...pronto empezara a circular nuevamente el famoso Tren de las Nubes y ya se acabaron los tiempos de disfrutarlo desde arriba.

   

   

Aprovechamos el museo y el tiempo libre para almorzar y la única que subió por el zigzag hasta arriba fue Susana, que recibió las felicitaciones de todos.
Otra vez turistas europeos en camionetas Toyotas Land Cruiser bolivianas, maravillándose con esta belleza que vuelve a renacer y a activar la zona tan necesitada.

Seguimos camino hacia San Antonio de los Cobres donde hicimos una parada frente a la iglesia, luego nos pusimos a jugar un poco a las escondidas con 2 camionetas bolivianas porque queríamos dejarles folleteria a sus ocupantes europeos.

La bajada por la Quebrada del Toro fue tranquila, con algunas nubes que se empeñaban en taparnos la visión y unas vistas del atardecer entre nubes realmente linda.
Paramos a ver al padre de la Capilla de Altarcito pero no estaba y el museo hermoso que el dirige estaba cerrado también... así que solo usamos el baño, nos calentaron agua para el mate y seguimos camino hasta nuestro hotel en el Dique Cabra Corral.

El Hotel Cabra Corral es el más bonito de la zona y sumamente recomendable... sus dueños Luis y Gloria nos esperaban con ansias y con toda su amabilidad, así que luego de bañarnos nos dispusimos a cenar.
En el menú se cumplieron los deseos de algunos que pedían Pejerrey a cualquier precio así que les dimos el gusto y apostamos a mas con “Los Moldeños”, un conjunto zonal que nos brindo con sus hermosas voces un espectáculo digno del cierre del Safari.
Ya sobre los postres apareció Walter de nuevo que estaba pescando en el Dique y de casualidad vino a dormir al mismo hotel que nosotros.
Nos fuimos a la cama realmente satisfechos en todos los aspectos, habíamos cumplido con un Safari que era especial para mí por muchos motivos y todo salio a las mil maravillas.

A la mañana nos empezábamos a despedir de algunos integrantes del grupo...Jorge y Beatriz, con Carlos y Liliana se quedaban para irse a recorrer Salta, pero se levantaron para desayunar con nosotros y despedirse del grupo.
Si bien nuestro Safari había concluido anoche, aun quedaban un par de cositas guardadas en el tintero y que habíamos hablado con Norberto de hacerlas a pesar de que el camino seria largo.
Tomamos el camino de la Quebrada de las Conchas en plenos Valles Calchaquíes y trasformamos un primer enlace en algo realmente interesante y entretenido.
La Quebrada es hermosa y brinda un bello espectáculo paisajístico.
Entramos en Alemania, uno de los primeros pueblos de la zona que después de quedar abandonado fue ocupado por hippies en una época y ahora por artesanos y músicos que trabajan en la zona y que ya son como parte del paisaje cotidiano de los Valles.
Nacho se bajo a hacer algunas fotos en el puente con el Ojo de pez y seguimos camino hasta “El Auditorio” donde bajamos a hacernos unas fotos mas y de paso compramos algunos recuerdos para traer a casa.

   

Seguimos camino hasta Cafayate y nos estacionamos frente a la Iglesia.
Cafayate es una de las ciudades mas lindas del circuito de los Valles y nos tomamos un par de horas libres para pasear, hacer compras, fotos y almorzar allí.
Algunos llenaron los tanques suplementarios pero de una amplia variedad de vinos Torronteses y tintos...

   

Seguimos por la ruta 40 hacia el sur y nuestra próxima parada fue en Amaicha del Valle, la ciudad del buen clima, en donde se garantizan 360 días al año de sol.
En Tafi del Valle se bajaban nuestros siguientes compañeros de viaje y quedábamos tan solo 4 camionetas de todo el grupo.
Benjamín, Hilda y Agustina nos invitaron a conocer su casa de Tafi, en plena ladera de la montaña con vista al lago y quedamos maravillados con semejante paisaje.
La casa es hermosa y nos dieron ganas de quedarnos unos días allí, pero había que regresar. Los dejamos con la promesa de volver pronto y seguimos camino hacia las Selvas Tucumanas bajando para tomar la ruta 38 y enfilar camino a las Termas de Río Hondo y la ruta 34 a nuestro destino final en Ceres.

El derrotero del día hacia que nuestro destino en Ceres quedara cada vez mas lejos, pero fueron vanos los intentos de conseguir improvisar un hotel en el camino para 14 personas... en plenas vacaciones de invierno y fin de semana se hacia imposible así que tuvimos que seguir adelante y hacer noche en Ceres pero quien nos quitaba lo bailado de todo lo vivido en este día...
El enlace de Ceres a casa fue normal y sin inconvenientes y el Safari llego a su fin. Nos fuimos despidiendo por el camino con la promesa de hacer una reunión post Safari en Rosario, Miramar o Mar del Plata... pero eso será otra historia.

INTEGRANTES DEL SAFARI
Organización: Toyota Land Crusier: Horacio Baldi y Land Rover Defender: Norberto Pedrezzetti Copiloto: Martín
Fotógrafos independientes: Mónica, Cristina, Maria Cristina, Susana y Nacho
Nissan X-Terra: Jorge y Beatriz - Carlos y Liliana
Nissan Frontier: Juan y Mirta
Nissan X-Terra: Juanqui y Maria Susana - Néstor y Sara
Toyota Hilux: Benjamín, Hilda y Agustina

ENTRAR A LAS GALERIAS DE CADA SAFARISTA

Tano Baldi