La Rioja y Catamarca 2008
SAFARI LAGUNAS Y VOLCANES

La idea siempre fue la de cambiar el recorrido del año pasado y aprovechar para ampliar horizontes y seguir buscando lugares nuevos y diferentes. Así fue que arme algo diferente poniéndole un poquito de cada cosa y sumando ingredientes para que tuviera mucha fotografía, mucho contacto con paisajes y gentes y mucho off road.
El grupo era sin dudas especial y desde el primer día me di cuenta que podríamos sumar varios destinos improvisados que todos apoyarían la moción y no me equivoque.
Salimos desde casa como siempre el viernes al mediodía y el enlace hasta Alta Gracia fue sin novedades y muy normal.
Es divertido llevar 6 mujeres a bordo en las 2 camionetas así que con Norberto nos fuimos turnando y nos fuimos conociendo más a fondo en el camino.
La idea del sábado era que podíamos hacer algunas cosas de camino a Villa Unión, entonces subimos las Altas Cumbres y tomamos el camino de Copina – El Cóndor que utilizaba el Rally Internacional hasta hace poco.

Los puentes colgantes están cada vez peor y en uno tuvimos que guiar para pasar un gran agujero en las tablas.
El paisaje serrano sigue siendo hermoso con sus cascadas y vertientes, sus silencios y sus vistas de los lagos en la lejanía.

No pudimos hacer el tramo de Giulio Cesare – Mina Clavero porque precisamente estaba lleno de autos corriendo un Rally, nos detuvimos un ratito a mirar y seguimos por el asfalto hasta el nacimiento del río Mina Clavero donde aprovechamos el tiempo que nos estaba sobrando.
Las chicas fueron al baño del lugar y bajamos a hacer un mini treking por la montaña, hasta las cascadas que son muy bonitas.

La caminata estuvo muy buena y entretenida y todos la hicimos sin problemas a pesar de que hubo que subir y bajar bastante por las piedras.
En el camino pasamos por Mina Clavero y llegamos a Taninga donde nos volvimos a bajar del asfalto para tomar el camino a los Túneles y a la Reserva Chancani.
Nos detuvimos en una pequeña capilla del siglo 17 que esta restaurada.

En uno de los tantos puentes del camino nos encontramos con un rebaño de cabras y chivos acostados en el camino y nos detuvimos a sacar algunas fotografías.
Los animales se nos vinieron encima y empezaron a pararse contra las puertas de la camioneta pidiendo galletitas, tuvimos que bajarnos rapidamente y la experiencia fue increíble.

Seguimos camino y entramos a la Reserva, donde pasamos por varios túneles hechos en la piedra de la montaña y que dan unas vistas increíbles.
Desde allí hay un punto mirador donde se divisan las provincias de Córdoba, San Luis, San Juan y La Rioja.

El resto del camino fue de enlace y nos reímos de la experiencia de las cabras. Nos alojamos muy bien en la Hostería Paraíso del Bermejo, que es sencilla pero muy cómoda y con cochera cubierta para las camionetas y nos fuimos a cenar al pueblo caminando unas pocas cuadras.
El domingo nos levantamos temprano porque teníamos 2 destinos turísticos importantes y deberíamos llegar a horario para poder cumplir con ambos. Salimos hacia Ichigualasto, mas conocido como Valle de la Luna en la Provincia de San Juan y en el camino comentábamos lo inmenso de nuestro país, en tan solo 2 días ya habíamos pasado por Buenos Aires, Santa Fe, Córdoba, San Luis, La Rioja y ahora San Juan y aun nos quedaba mucho por recorrer.
El Parque es hermoso y pudimos recorrerlo de lo más tranquilos.
Hasta tuvimos la experiencia de ver un zorrito bien de cerca que se acerco a pedir comida.

El guía iba en un auto bastante adelante nuestro, así que pudimos tomarnos nuestro tiempo y recorrer tranquilos, aprovechando para fotografiar hasta las camionetas con el paisaje.
Fue la primera vez que un guía en el campo de bochas levanto una de las piedras redondas y nos dejo tocarlas.

Luego de toda la vuelta, las chicas corrieron un poco para ver el museo y salimos disparados para Talampaya adonde llegamos perfectos para reservar una combi y almorzar tranquilos antes de partir.

Hicimos todo el recorrido en una combi de morondanga, sin aire acondicionado “que recién se rompió” y no nos quisieron llevar hasta el Cañón porque “se hacia tarde”. En conclusión, era el día de la madre y todos se querían ir a casa.

Volvimos al hotel y nos juntamos allí con Claudio y Marcelo que llegaban del sur con sus esposas Pasti y Claudia para sumarse al grupo en los días restantes del Safari. Fue cena de presentaciones y nos fuimos a dormir.
El lunes, teníamos como destino la Reserva de Vicuñas de Laguna Brava.
Al pasar por Jague, donde debería estar el puesto de control de acceso a la Reserva, comprobamos que no hay nadie que cobre la entrada, que de indicaciones o advertencias sobre el lugar.
La charla derivo en la pareja de Rosarinos que hace pocos meses tuvieron un percance en Laguna Brava del cual el hombre se salvo milagrosamente y la mujer falleció congelada, en medio de una tormenta de viento blanco. http://www2.lavoz.com.ar/08/08/19/secciones/sucesos/nota.asp?nota_id=232244

La trepada hasta más de 4.000 msnm es realmente hermosa y con un paisaje que nos hace parar a cada rato, para tomar fotografías y disfrutarlo a pleno.

Paramos en el primero de los refugios construidos para los gauchos que trasladaban ganado hacia Chile, por Sarmiento en época de su presidencia.

Pasamos el abra y avistamos la hermosa laguna, que por cierto esta muy baja en su nivel de agua, debido a que este año nevó bastante poco en la zona.


Por supuesto que nos acercamos todo lo posible al borde del agua y bajamos a caminar hasta la orilla, es una sensación muy placentera caminar por allí a pesar de la altura y poder apreciar el paisaje y algunos Flamencos Rosados que ya han llegado en sus viajes migratorios camino al norte.

Visitamos el otro refugio, donde esta el “destapadito” y luego seguimos la nueva cinta asfáltica que llega hasta la frontera con el hermano país.
El camino esta cerrado y no nos dejaron seguir así que nos volvimos sobre nuestros pasos y seguimos disfrutando del hermoso paseo.

La bajada de los 4.000 hasta los 1.500 de Jague es impactante al atardecer.
El sol “ataca” las montañas y las tiñe de contraste, aumentando sus verdaderos colores y haciendo unas vistas realmente impactantes.

La cena estuvo marcada por la charla de las cosas vistas en el día.
El martes dejamos el hotel de Villa Unión para seguir hacia el norte.
Cruzamos la Cuesta de Miranda que cada día esta más linda, donde tuvimos que transitar por dentro del cauce del río debido a varios desvíos de las obras que se están llevando a cabo en la zona.

Encontramos una camioneta que se vino abajo rodando por el precipicio y dedujimos que podía ser una Honda CRV o una Ford Eco Sport.
También avistamos esa famosa huella que trepa la montaña a la izquierda y que siempre decimos de ir a investigar...ya lo haremos.

Pasamos por Chilecito bastante rápido y fuimos directamente a visitar a José, un buscador de oro que vive en la zona del Famatina que nos esperaba con un exquisito cabrito a las brasas y con toda una explicación de cómo saca el oro de los aluviones de montaña sin hacer daños a la naturaleza ni contaminar nada.

Nos quedaba tiempo de sobra y todos veían la montaña y querían subirla, fue ahí que decidimos arrancar y ver hasta donde llegábamos.
José nos advirtió que el camino a la Mejicana estaba bravo y que habían algunos derrumbes medio difíciles de pasar, entonces con prudencia veríamos como estaba la cosa.

El río del Ocre con su típico color te impacta de entrada y las camionetas empiezan a vadearlo en casi todas las curvas.
El nivel del agua no es alto pero en algunas partes cubre la rueda entera y los escalones hay que pasarlos en primera de baja.
Nos sorprende el Cañón del Ocre con su altura y su estrechez y nos bajamos un buen rato a mirar, caminar y disfrutar de la belleza del lugar.

Hay que bajar hasta el nivel del río y volver a subir del otro lado para seguir camino.
Luego del cruce del Cañón, el camino se pone mas difícil y empiezan cruces de río con mas piedras...se nota que desde que echaron a la Barrick de allí, la huella no es mantenida por las maquinas y se va poniendo mas difícil cada vez.
Encontramos mas arriba el derrumbe que nos contara José y apenas si pudimos pasar entre una gran roca y la pared de la montaña y mas adelante otro derrumbe que inclina peligrosamente las camionetas hacia el precipicio, pero que fueron superadas sin problemas.

Llegamos a las instalaciones de la Estación 9 a más de 4.500 msnm, marcando el record de altura, hasta el momento, de nuestro Safari.

Hacia bastante frío a esa altura pero todos nos bajamos a caminar y recorrer el lugar que impacta de solo pensarlo en plena producción.
Allí se cargaba el material extraído de las entrañas del Famatina en las tolvas de uno del cable carril más largo del mundo, que servia para bajar el material hasta Chilecito donde era procesado.

No era conveniente que se hiciera la noche antes del Cañón del Ocre al regreso así que luego de unos 45 minutos de paseo, decidimos emprender el regreso que fue sin ningún inconveniente.
Corrimos el tema Termas para el siguiente día porque al incluir La Mejicana nos quedamos sin tiempo para disfrutarlas a pleno, así que llegamos a Tinogasta, donde nos alojamos en el Hotel Viñas del Sol y nos fuimos a cenar al pueblo.
El día miércoles teníamos previsto subir hasta las Lagunas Aparejos y Azul por las huellas que llevan hasta la Corona del Inca y a la Reserva de Laguna Brava del otro lado, uniendo con una línea imaginaria todo un circuito de off road mas que interesante pero que no es conveniente hacer en esta época del año.
Apenas salimos del asfalto en el camino que va a San Francisco empezamos a ver nieve y algunos penitentes al costado del camino, lo que presagiaba que no seria nada fácil llegar hasta donde queríamos.

En una de las abras a más de 4.000 msnm apareció un corte en la huella con hielo en una pendiente lateral que parecía a simple vista un poco peligrosa.
Me salí de la huella buscando un lugar más alto y seguro para pasar pero estaba todo inundado y las camionetas se quedarían encajadas allí.
Marcelo hizo gala de sus lecciones de manejo sobre nieve en invierno en Pehuenia y metió la trompa de la Mitsu V6 y paso sin problemas pisando el hielo.
Así paso Claudio y pase yo, todos con gomas de taco y solo le costo un poquito al Defe que tiene gomas AT y patinaba, pero que paso bien tras el segundo intento

Seguimos camino y nos encontramos con un pequeño lago formado por una inmensa cantidad de penitentes en estado de descongelamiento, por supuesto que nos bajamos a caminar y recorrer la zona.

Al pasar la siguiente abra, empezó a soplar un viento muy fuerte, que nos impediría comer al aire libre así que seguimos solo hasta la Laguna Aparejos y el Abra de las Lágrimas y emprendimos el regreso a Fiambala almorzando a bordo.
Las Termas de Fiambala son especiales, y a pesar que el hombre metió mano, transformo el lugar positivamente, dejando el entorno natural de la bajada de aguas termales de la montaña, solo haciendo las hermosas piletas de piedra en escalera para manejar las diferentes temperaturas del agua.
Mesas y quinchos muy bien armados y vestuarios limpios para cambiarse.
Disfrutamos de las termas que están excelentes.

Cenamos unas empanadas fritas que increíblemente nos parecieron riquísimas y vimos perder a River por la televisión del bar.
Llegamos de noche a Tinogasta y nos fuimos derechitos a dormir.
El jueves nos levantamos temprano ya que tendríamos un día verdaderamente largo.
El camino hacia el Paso de San Francisco es todo asfalto y con una belleza paisajística impresionante.
Paramos a ver uno de los tantos refugios que hay en el camino, en donde uno puede resguardarse en caso de tormenta y hasta puede pedir ayuda por radio.

Llegamos al puesto de Gendarmería donde dejamos los datos personales y de las camionetas. Aprovecho siempre para dejar los datos de nuestros planes por si pasara algo fuera de lo planeado.
Les mostré a todos el hermoso refugio que tienen allí y donde se puede dormir sin problemas si la intención es cruzar por el Peinado hacia la cordillera.
Habíamos estado con Eduardo y Cia allí el año pasado en diciembre y nos dimos cuenta de que era la parada perfecta para cualquier salida por esa zona.
Además esta la posibilidad de reponer combustible y salir con los tanques llenos desde un punto privilegiado.
Las chicas anduvieron otra vez por el piso, pero no tomando ángulos raros sino haciendo filmaciones con “el chanchi” un personaje que nos acompaño todo el viaje y que será el protagonista de una película.

Salimos a las 10, 30 hs de Gendarmería, luego de disfrutar de las hermosas vistas del San Francisco y del Incahuasi a su lado.
Seguimos un trecho por el asfalto y nos desviamos a la derecha por una pequeña huella hacia el norte.
La huella va entre las montañas trazando casi una línea recta hacia el Volcán Peinado que se niega a aparecer.
Y apareció de golpe, sorprendiéndonos a todos.

Al final encontramos la pequeña y arenosa huella que tenia planeado seguir, pero me tente con una más chiquita aun y casi imperceptible que parecía subir hacia los escoriales y decidimos ir a explorar un poco.
Teníamos tiempo de sobra para volver luego sobre nuestros pasos y tomar la ruta planeada.
La huella elegida era realmente impresionante... trepaba muchísimo y empinada al máximo por entre medio de los escoriales de lava volcánica del Peinado, parecía rodear todo el volcán.

Tomamos una altura increíble llegando hasta los 4.800 msnm desde donde se tenia una vista magnifica de todo el entorno.
Abajo se veían las lagunas del Peinado, son sus 2 colores tradicionales y su terraplén natural al medio, dividiéndolas.

La huella se perdía por partes y la encontrábamos mas adelante pero apenas si se veía. Seguimos hasta que se acabo del todo y ya era imposible avanzar con vehículos de 4 ruedas como los nuestros.
Aprovechamos a bajar y caminar un poco disfrutando del logro de haber llegado hasta allí y buscamos un lugar donde dar vuelta las camionetas y empezar a bajar.
Llegamos al cruce de huellas que tenia marcado para hacer y tomamos por allí.

La idea era encontrar una bajada a las Lagunas que fuera subible en el día, ya que nuestros planes no contemplaban hacer campamentos sino regresar al hotel.
Nos metimos en esta huella relevada aparentemente por unos motociclistas que habían andado por la zona y que aseguraban que ellos subieron por ahí.
Veníamos todos en cambio de baja y la huella se hacia cada vez mas finita y se empezaba a inclinar hacia el lado del precipicio.
Decidí parar al grupo y adelantarme a ver un poco como seguía eso porque no quería meterme en un lió difícil de arreglar después.

No es lo mismo regresar marcha atrás en un lugar complicado con una camioneta que hacerlo con varias.
Doble una curva y perdí la visión con 2 camionetas de grupo... solo Claudio me veía.
La huella se inclino un poco mas y adelante había una curva que me impedía ver lo que seguía, así que se bajo Vicky caminando a ver que había detrás de la curva.
En el momento que se baja, Claudio me modula que se había caído algo de la camioneta (efectivamente era un buzo) y Marcelo que copiaba mal la radio le hizo creer a su esposa que se había caído una camioneta.
Y nos reímos mucho luego con el malentendido y el susto que se llevo Claudia.
El tema fue que Vicky volvió con la buena nueva de que unos 600 metros adelante había un claro enorme donde se podía dar la vuelta fácilmente.
Le dije al grupo que avanzara con toda la precaución del caso ya que la huella era muy finita y bastante inclinada para el gusto de cualquier persona.
Y todos se lo bancaron bien, nadie se bajo y llegaron con una sonrisa nerviosa en la cara.

Las lagunas estaban a escasos 400 metros debajo de nosotros y la huella era un caracol de arena suelta que a mi parecer no se podía subir con las camionetas.
No fue un razonamiento el mío sino que bien de Tano, intente bajar unos metros y al ver como se hundían las ruedas en la arena, me di cuenta que no se podría subir por allí.
Di la vuelta y me encaje. Tuve que hacer para atrás y volver a intentar y me volví a encajar.
Entonces di nuevamente para atrás y encare fuera de la huella en línea recta de costado a la pendiente hasta que la camioneta tomo velocidad, entonces, recién allí doble hacia arriba y logre salir.

Al defe que estaba atrás mío también le costo salir, confirmando mi teoría de que por allí era imposible subir.
Nos quedamos un rato mas disfrutando del entorno y del paisaje hermoso que teníamos delante para emprender el regreso totalmente satisfechos.
Este día hicimos muchísimo off road del bueno y como dijo alguno, fue un día muy heavy.
Lo único que faltaba lo planteo Marcelo, subir un poquito mas hasta los 5.000 msnm para marcar nuestro propio record de altura en el Safari y así lo hicimos, pero llegamos hasta los 4.960 msnm y se acabo la montaña.

Nuevamente el atardecer nos envolvía al regreso, con el sol a las espaldas, mostrando unas vistas increíbles.
Entramos al Salar del Volcán San Francisco donde hay una construcción con una pileta termal muy linda que sirve a la vez de refugio y volvimos a parar en Gendarmería para que las chicas fueran al baño y de paso avise que estaba todo ok y todos estábamos de regreso sin novedad.

Cenamos y nos fuimos a la cama muy satisfechos.
El viernes desayunamos un poco mas tarde y charlamos del plan del día.
La idea era tener algo tranquilo así que salimos despacito rumbeando para recorrer parte del camino del Adobe.
El camino del Adobe tiene cosas muy interesantes.
Entramos al Oratorio de los Orquera que cuenta con una capilla construido en el siglo 18 y un museo de las cosas que usaba la gente de esa época. Realmente muy interesante.

Luego nos desviamos hacia el pueblito de Anillaco (no el de Carlos) y entramos a ver la Capilla construido en 1712 y que tiene todo el altar construido en barro.

Estuvimos charlando con el Ingeniero que esta al frente de toda la obra de restauración y tuvimos la suerte de tener una visita guiada con el por todo el predio.
Lamento no recordar su nombre y que no me diera su tarjeta.
Seguimos el camino hasta la Comandancia de Armas, que era un conjunto de construcciones con capilla propia que datan del año 1745.

Pasamos por Fiambala y paramos a almorzar en Palo Blanco, un pequeño pueblito de la zona de la Herradura del Bolsón de Fiambala.
El comedor, pequeño pero fresco nos albergo a todos y la comida estuvo buenísima.
Luego del almuerzo, seguimos con nuestros planes.
Tomamos el camino que va hacia el norte y nos desviamos por la Quebrada de Gaspar, circulando por el Cañón del Río Grande y vadeando más de 240 veces el cauce del río para llegar hasta el pueblito de Las Papas.

Este hermoso e increíble pueblito catamarqueño esta metido en medio de la montaña y su acceso es por el momento, únicamente por el cauce del río.
Me dio los datos del lugar un amigo Daniel Caviglia quien junto a su esposa hacen muchas obras en la zona.
Viven solo 69 personas y nos recibieron muy contentos ya que no suelen tener visitas tan a menudo.
Las chicas se fueron a pasear con los nenes del pueblo que las llevaron a recorrer todo, la iglesia, la escuela, etc., etc. y nosotros nos quedamos charlando con Jaime.
Jaime, el delegado municipal del pueblo nos contó de su forma de vida allí, de que están abriendo un camino a unas hermosas termas arriba de la montaña y que ese camino servirá a la vez como segunda entrada al pueblo, sobre todo en verano en épocas de lluvia donde quedan totalmente aislados al crecer el cauce del río.

El pueblo es increíble, cuenta con una escuela a la que asisten los 22 chicos en edad escolar. Tienen un comedor comunitario en donde comen todos juntos y una sola televisión en el mismo comedor que comparten entre todos.
Ellos, que precisamente no tienen nada, nos invitaron a cenar un cabrito a las brasas que tenían reservado para el intendente de Fiambala y que no apareció el día anterior.

Nos fuimos a seguir el camino que sube la montaña hasta las termas para explorar mientras se hacia en asadito.
Nos acompaño Jaime y en mi camioneta se subió Reina, una nena hermosa de 11 años que miraba todo, asombrada y hablaba todo el tiempo contándonos todo del pueblo y su gente. Llegamos a las nubes casi y de allí la vista era espectacular, así que nos quedamos hasta que cayó el sol y bajamos al pueblo a cenar.

Fue una experiencia única la de compartir la mesa con esta hermosísima gente y todos estábamos asombrados y admirados con ellos.
Escuchamos durante la cena los nombres de varios amigos que anduvieron antes por ahí haciendo obras excelentes y ayudando.
Incluso la nena mas chica de Jaime tiene 3 nombres que responden a las 3 chicas que estuvieron por ahí con sus maridos haciendo patria y ayudando mucho.
Quedaba lo único que le faltaba al Safari, una “nocturna” y esta prometía mucho con tantos vadeos por el a veces estrecho cañón del río.
Nos costo irnos de este hermoso pueblito y despedirnos de su gente, por supuesto que prometiendo volver lo mas pronto posible.
Y arranco el regreso que estuvo espectacular y muy entretenido.
A veces se confundía la huella borrada por las aguas del río pero le fuimos encontrando la forma con la iluminación especial de las camionetas que sirve para estos casos.
Paramos en un ancho cruce del río y apagamos luces y motores. Nos bajamos a escuchar el cantar de las piedras con el agua y a ver el cielo inmenso poblado de miles de estrellas.
Fue impagable ese regreso.

El sábado comenzamos el enlace de regreso y dejamos a los muchachos del sur en el desvío de la Cuesta de Miranda, para seguir hasta Córdoba.

Cruzamos las cumbres por el camino de Cuchilla Nevada donde nos agarro una tormenta de rayos y truenos pero sin lluvia ni piedras por suerte.
Paramos un par de veces a hacer fotos del atardecer que estaba muy bueno.
Se nos hizo de noche y las nubes estaban muy bajas así que tuvimos que andar muy despacio y con extremo cuidado hasta que al fin aparecieron las luces de Carlos Paz de noche dando todo un espectáculo.

Llegamos cansados al hotel de Alta Gracia, pero satisfechos de todo lo vivido.
El domingo era el día del regreso pero las chicas se levantaron temprano y se fueron a conocer el museo del Che y luego hicieron una visita a las Ruinas Jesuíticas.

Es lindo para mí cuando veo que todos aprovechan al máximo cada minuto del Safari. Luego pasamos por los diques y ya tomamos la ruta 6 camino a casa.

El regreso fue normal y nos despedimos con Norberto y Mónica en una estación de servicio de la Panamericana. Yo seguí con todos los demás hasta casa.
He recibido mail de todos los participantes agradeciendo por todo lo visto y por lo bien que lo pasaron y eso me da la alegría de seguir.
Un abrazo a todos y hasta el próximo Safari.

INTEGRANTES:
Toyota Land Cruiser: Tano Baldi, Victoria, Mónica, Rosario y Karen.
Land Rover Defender 110: Norberto Pederezzetti, Peggy y Ema.
Toyota SW4: Claudio y Pasti
Mitsubishi Nativa V6: Marcelo y Claudia.

ENTRAR A LAS GALERIAS DE CADA SAFARISTA -en construcción-

Tano Baldi - Vicky – Monica – Rosario – Karen – Norberto – Peggy – Ema – Claudio – Pasti – Marcelo - Claudia